martes, 9 de junio de 2015

Calafate y Chaltén, lo más lindo del sur argentino.

Quizás este título les parezca exagerado de mi parte e incluso un poco soberbio, pero después de recorrer parte del sur argentino, creo firmemente que Calafate y el Chaltén te vuela la cabeza, son lugares hermosos, únicos, que quedan cerca entre sí, pero a la vez son muy distintos. Cada uno tiene un encanto particular y eso mismo, es lo que hace que año a año muchos mochileros lleguemos a estos pueblos, con ganas de quedarnos por días o incluso semanas como le pasó a una amiga que contará su experiencia más abajo.

Calafate es conocido a nivel internacional por el Perito Moreno, un glaciar gigante que puedes ver muy de cerca y que es realmente hermoso, imponente e impactante. Es parte del Parque Nacional Los Glaciares y queda a 80 kilómetros de la ciudad, puedes tomar un micro desde la terminal o ir a dedo como lo hice yo. La entrada al parque tiene un valor de 215 para extranjeros, 150 para Mercosur( Chile no está en esta categoría= y  80 pesos para argentinos, que fue lo que yo pagué por llegar con una familia che :) 

En cuánto entras al Parque verás al Perito Moreno, hay varias pasarelas inferiores y superiores para verlo de diferentes puntos de vista y si tienes suerte, podrás ver cómo cae y suena el desprendimiento de hielo. Además hay un tour que vale entre 900 a 1200 pesos, donde podrás caminar sobre el Glaciar Perito Moreno durante el día. Yo estuve varias horas en el Parque con una familia argentina que me llevó a dedo y fue muy divertido, primero porque me cobraron tarifa nacional, luego porque conversamos una bandaa y me llevaron de vuelta a Calafate, mientras comíamos hamburguesas en el viaje de regreso.

El otro motivo por el que es conocido Calafate, es porque en esta ciudad tiene casa Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de Argentina y bueno, dicen que la mayoría de los hoteles son de ella, por lo que la ciudad ha crecido bastante los últimos años, sobre todo a nivel turístico, lo que también ha provocado que los precios sean bien altos en temporada alta. Yo me quedé en el "Hostel Aves del Lago", pagué casi 200 pesos argentinos y hasta el momento en todos estos meses ha sido el alojamiento más caro que he pagado, estaba bueno, pero no venía con desayuno, solo era para dormir y compartir. Lo copado si es que estaba bien cerca del Lago Argentino, que rodea de linda forma la ciudad.

A la mañana siguiente partí a El Chaltén, que es un pueblito hermoso que queda a 3 horas de Calafate, para llegar tienes que volver a la ruta y tomar otro desvío, el dedo funciona perfecto para ir, aunque a veces hay que tener paciencia ya que esa ruta te lleva solo al Chaltén, por lo que no pasan autos tan seguidos.

Bueno, el Chaltén es conocido como "La capital del trekking" y es un pueblito con un par de cuadras, rodeado por el Fitz Roy, que lo hace maravilloso. Además acá es todo mucho más barato, los hosteles salen 100 pe en temporada, la comida es más accesible y tienes camping libres en la montaña, por lo que solo debes llevar tu carpa, bolsa y ya, te esperan varias rutas de trekking!

La más popular es la de "Laguna de los 3", que queda a 10 kms del pueblo, pero en el km 4 está la Laguna Capri y hay un camping, donde puedes dejar tus cosas y seguir caminando. En el km 8 hay otro camping que está mucho más cerca del Fitz Roy y luego solo te quedan 2 kilómetros que son casi trepando, pero al llegar arriba no lo vas a poder creer! Tienes una laguna muy azul con los picos de la montaña atrás, un paisaje único! Cuando llegas ahí no te importa nada, ni todo lo que caminaste por llegar a ese lugar, simplemente debes contemplar y disfrutar.

Y como todo tramo del viaje, éste no estuvo ausente de aventuras, ya que salí de noche de la laguna, bajé con unos amigos brasileños que me hice en el camino, pero que estaban en el camping más cercano, por lo que solo llegamos juntos hasta ahí y luego yo tenía que caminar 4 kms más solo con linterna y al entrar al bosque me perdí, así que tras dos horas de recorrer los alrededores totalmente desorientada, volví a encontrar a los brasileños, quiénes se mataron de la risa con mi historia y me dejaron dormir en su carpa, ya que eran las 12 de la noche y no había forma de llegar sola. No hay mal que por bien no venga jaja.

Mi amiga Pamela Juárez, que es una colgada y se quedó como 20 días en el Chaltén haciendo trekking como loca recomienda  " Podés hacer miles de trekking, según tu capacidad física. Yo fui a los miradores Los Cóndores y las Aguilas, a la Laguna Capri, que es el que queda camino a la Laguna de Los Tres, Piedra del Fraile, Laguna Torre, Laguna Sucia y Laguna del Desierto. Hay otros trekking más duros que te toman más días, éstos los podés hacer en un par de horas" En cuánto a alojamiento ella se quedó en el Hostel del Lago, "hay mucha buena onda, ahí pasé los mejores días en el Chaltén, mirando el Fitz Roy sentada en una banca, contemplando lo lindo del lugar". El hostel costaba 120 pe y si quieren joda pueden ir al Mistiko, donde tocan bandas los miércoles y se arma alta joda.

Y ya, vayan al Chaltén, caminen mucho, diviértanse, disfruten de la naturaleza y de cómo existen lugares tan lindos en Argentina.  





Calafate, la ciudad del Glaciar Perito Moreno. 
La vista del Glaciar Perito Moreno cuando llegas. 
Yo con el Glaciar de fondo, me tocó un día nublado y frío. 



Panorámica del Glaciar. 

Si tienes suerte puedes ver los desprendimientos del Glaciar. 
El majestuoso Fitz Roy con la Laguna de los 3 a las 8 de la noche, hermoso!

El Fitz Roy en la mañana, en ese bosque me perdí.

Más del Chaltén!




miércoles, 27 de mayo de 2015

Carretera Austral, capítulo final y tips para el viaje.

Me sentí muy feliz tras llegar a Villa O'higgins y finalizar la ruta de la Carretera Austral, realmente fue increíble. Para cruzar la embarcación me llevó un chico muy buena onda, uno de los que me había ofrecido llevarme en la ida y me dejo en Cochrane, por lo que el cruce a Argentina era inminente. El único detalle es que el "Paso Roballos", que es el que me quedaba más cerca para volver a tierras trasandinas era muy poco concurrido, ya que el camino no era bueno. Esta información yo la supe siempre, pero no quería devolverme hasta Chile Chico para cruzar y mientras más me dicen que no se puede, más ganas de cruzar me dieron. (de chica que soy bien porfiada para mis cosas).

En el camino al paso está "Valle Chacabuco" una de las tantas haciendas de Tompkins, un ecologista millonario que tiene tierras en todo el mundo, incluyendo Chile y precisamente en este lugar tan increíble pasé mi última noche, ya que hice dedo y me dejaron ahí y fue alucinante. Tenía muchos animales, un hotel de lujo para turistas y para los trabajadores, restaurante y un camping (totalmente gratis, con agua caliente y fogones incluído), que fue donde dormí al aire libre arriba de una mesa, ya que no tenía carpa en este momento (solo contaba con bolsa de dormir, el resto lo tenía Pame en Argentina), un cementerio y mucho más! Lo mejor era que a la madrugada dos trabajadores iban a cruzar por el paso a buscar gente, así que quedamos en que me llevarían y listo, ya me acercaría a Calafate, que era mi próximo destino.

Pero como nada es fácil en la vida, el camping quedaba a 30 minutos de la entrada del lugar donde me irían a buscar, llegué 10 minutos tarde porque me perdí en el camino y ya no me estaban esperando, por lo que tuve que hacer dedo, en esa ruta donde no pasada nadie.

Eran las 12 del día y me llevaron desde la Hacienda hasta el cruce, donde me "encargaron" con la policía de Chile para que pase alguien y me cruce a Argentina y ahí estaba yo, pensando en todas las veces que uno habla mal de los "pacos" (así se le dice en Chile a la policía) y cada vez que iba a pasar alguien contaban que yo estaba abandonada en la ruta, que necesitaba que me acerquen, pero solo pasaban motociclistas, lo que provocó que llegué la hora de almuerzo y SI, almorcé con la Policía Chilena y fue un plato de lujo, que lleno mi corazón y mi estómago también.

Justo cuando estaba terminando de almorzar apareció una familia chilena de Iquique (norte extremo del país), quiénes y pese a que ellos eran 4 me llevaron y fue muy divertido! Viajamos como 7 horas hasta Calafate, ya que no había ninguna ciudad grande antes, comimos juntos, conversamos todo el camino, conocieron mi historia y yo la de ellos y fue tanta la buena onda, que arrendamos juntos una cabaña en Calafate hasta que al día siguiente nos despedimos y volví a realizar la ruta por Argentina, donde me esperaban paisajes hermosos, realmente alucinantes.

Tips de Carretera Austral: 
  • No se guíen por las distancias en Kms en las rutas, ya que como gran parte del camino es de ripio o tiene muchas curvas, uno siempre se demora más.
  • Los alojamientos cuestan entre $6.000 y $8.000 pesos chilenos (9 a 12 dólares) y por lo general son casas que alojan gente. Los camping salen alrededor de $4.000 a $5.000 pesos chilenos (7-8 dólares). Un almuerzo promedio vale como $3.000-$7.000 pesos chilenos, pero siempre hay opciones más baratas en los puestos, donde puedes comer completos, hamburguesas u otros.
  • A mi me faltó recorrer la primera parte de Carretera Austral, desde Puerto Montt a Hornopiren, además de Puerto Cisnes, Chaitén y Puerto Aysén, queda pendiente para otro viaje.
  • Se puede hacer dedo perfectamente todo el viaje, te llevan mucho, la gente es muy buena onda y cariñosa, más de alguna vez me dieron comida en el viaje.
  • En la mayoría de pueblos hay cajeros o algún negocio para tarjeta de débito o crédito, en caso de que se queden sin efectivo.
  • Yo fui en verano y hacía calor, pero siempre es bueno llevar chaqueta para la lluvia y para el frío, ya que el tiempo cambia bastante en toda la zona.
  • Patagonia tiene una bandera distinta, aparte de la chilena, ellos se sienten lejos de ser chilenos, porque a raíz de la distancia geográfica dicen que Chile solo llega hasta Puerto Montt, lo que en cierta forma es cierto. Cuando estás allá te sientes realmente lejos, abandonado y las noticias del resto del país te parecen muy lejanas. 
  • El Parque "Valle Chacabuco" será entregado a la Presidencia de Chile a fines de año y la idea es que se una con el Parque de Chile Chico, lo que será muy bueno para el turismo y debería ser mucho más accesible que lo qué es ahora.
  • La barcaza para llegar a Villa O'higgins es gratis, en verano tiene 3 viajes diarios ida y vuelta y en el resto del año solo dos.
  • Muchos ciclistas hacen esta ruta en bicicleta, generalmente son gringos, pero a veces igual hay chilenos que se atreven.
  • Si quieren llegar en avión, hay dos aeropuertos: en Coyhaique y Balmaceda, yo creo que entre 14 a 20 días puedes recorrer bien la ruta sin tanto apuro y el resto es solo disfrutar y descubrir esta ruta tan linda que queda en Chile y que aun no es popularmente conocida. 

La barcaza a Villa O'higgins es gratis, en verano tiene 3 viajes diarios ida y vuelta, el resto del año dos.

El Valle Chacabuco queda como a 15 km de Cochrane, camino a Paso Roballos.
Llamas en el Valle Chacabuco, también se pueden encontrar huemules. 
Llegando a Argentina, nuevas aventuras me esperaban.


martes, 26 de mayo de 2015

Carretera Austral Parte III: De Puerto Guadal a Villa O'higgins!

En esta parte de la ruta fue donde más aventuras tuve, las recuerdo y me río sola! Fueron muy divertidas y me hacen querer volver a este lugar pronto. Desde Chile Chico retorné a Puerto Guadal para tomar nuevamente la ruta y seguir el viaje, esta vez el destino era Cochrane, la ciudad base para recorrer Caleta Tortel y Villa O'higgins.

Antes de llegar a estos lugares aproveche de pasar por Puerto Bertrand, un pueblo muy lindo que tiene un lago y un río con el mismo nombre, en este lugar se puede acampar o pasar la tarde, tiene una onda muy buena.

Llegué a Cochrane de noche, los alojamientos estaban alrededor de $8.000 piezas individuales con desayuno, así que al día siguiente recorrí el pueblo, dejé mi mochila grande( siempre hago eso cuando tengo que volver a un lugar, ya que viajar con 20 kilos no es mucha gracia) e hice dedo hasta Caleta Tortel, ese pueblo escondido, rodeado del Río Baker, lleno de escaleras, pasarelas y mística, que a veces te recuerda a Chiloé, ya que sus casa están en palafitos y no hay calles, lo que la hace muy atractiva.

Pese a esto, Caleta Tortel, un pueblo de un poco más de 500 habitantes, no es muy turístico, por lo que cuenta con un par de alojamientos y restaurantes, algunos bastante caros. Conversando con gente local me contaban que ellos no quieren mucho a los turistas y que tampoco ven mucho provecho de esta situación, pese a todo el atractivo que tienen.

Yo afortunadamente justo coincidí con la semana de Tortel, una festividad que hacían por primera vez en la vida, donde hicieron Cordero al Palo, Salmón, kuchenes y dulces, juegos locales y diversión, lo que estuvo muy bueno. Además puedes ir a la "Isla de los Muertos" y navegar por el Río Baker.
Por golosa me quedé como 3 horas ahí con más turistas y perdí la oportunidad de irme a dedo rápido, por lo que no alcancé a llegar al puerto a las 18:00 horas, donde salía la última barcaza para llegar a Villa O'higgins, lo que me llevo a la mejor aventura del viaje: Dormir en un barco con marinos!

Para llegar al último pueblo de la Carretera Austral hay que cruzar en barco y en verano hay 3 horarios para ir, pero hay mucha gente que no termina la ruta y solo llega hasta Tortel, ya que el viaje en barcaza es 1 hora y luego tienes que viajar 2 más para llegar a Villa O'higgins, por lo que no pasan muchos autos para hacer dedo.

Cuando pensé que todo estaba perdido y creí que tendría que volver a Tortel, justo sube una camioneta con el jefe de los marinos, quién me llevó hasta el Puerto. En el camino me contó que arriba no había alojamiento y que el próximo barco salía al día siguiente a las 9:00 horas.

Lo mejor de esta situación, fue que los marinos me invitaron a dormir en el barco, algo que nunca me había pasado y mayor fue mi sorpresa, cuando me di cuenta que en este lugar había de todo: wifi, microonda, comida, refri, calefacción, ducha con agua caliente y mucho más, así que comí gratis, me contaron muchas historias y dormí en el barco. A la mañana siguiente tomé un alto desayuno y viaje hasta el otro puerto rumbo a Villa O'higgins.

Luego de esta hermosa historia, también me paso algo muy absurdo: Tenía 3 autos que me lleven hasta el pueblo con los cuáles ya había conversado, fui a despedirme de los marinos y cuando volví los 3 autos se habían ido, pensando que yo me había ido con alguno de los tres, por lo que estuve varada en la ruta todo el día, caminando como 4 horas, leyendo en algunos ratos y descansando, esperando que algún auto cruce nuevamente el río y me lleve, situación que ocurrió recién a las 8 de la noche, donde el conductor me regaló una hamburguesa y me dejó en un hospedaje, terminando así mi viaje de Carretera Austral, lleno de aventuras, mística, felicidad, diversión y aprendizaje.

A la mañana siguiente fui al mirador de la ciudad y al fin de la ruta, donde dice que termina la Carretera Austral, ya era hora de cruzar a Argentina y seguir con el viaje, aunque no sabía que aun me quedaban dos aventuras en Carretera Austral, que contaré en la próxima entrada.

Puerto Bertrand y su lago. 

El río de Cochrane, rumbo a Caleta Tortel. 


Caleta Tortel, pueblo místico y hermoso.


Caleta Tortel, el pueblo de escaleras y pasarelas. 

Salmón a la jardinera. 

Escaleras y el Río Baker. 



Cordero al palo, un clásico de Patagonia. 


El timón del barco, sacando fotos a escondidas del Capitán
Villa O'higgins desde las alturas. 

Fin de la Carretera Austral, logro desbloqueado. 




martes, 12 de mayo de 2015

Carretera Austral Parte II: De Coyhaique a Chile Chico

Luego del kayac agarré mi mochila y volví a la Carretera Austral, la siguiente parada era Coyhaique, la ciudad en la que nací y a la que hace tantos años no volvía, por lo que tenía muchos ganas de estar ahí, recorrerla, conocerla y quererla, lo que se produjo inmediatamente en cuánto nos reencontramos.

Con Sofi y Ankatu nos llevó un tipo muy buena onda, de esos que te van a dejar hasta el hostel o camping, tan copado que acepto a una francesa y otra turista más en la camioneta que andaban buscando el Bosque Escondido, ese que ninguno de nosotros tampoco encontró.

Llegamos a un hostel que quedaba un poco lejos del centro de la ciudad, pero ahí nos esperaba el resto del grupo que habíamos conocido en el Parque Queulat y al que por casualidad también llego Franco, un argentino que quería llegar a Ushuaia y con el que seguí viajando por un rato. Al ser tantos, el hostel nos salió $4.500 pesos con desayuno, demasiado barato, pero por lo general alojar en esta ciudad sale como entre $8.000 a $12.000 aprox.

En Coyhaique hicimos lo clásico: Ir a la Piedra del Indio, Ovejero, comer pizzas en el Mamma Guacha, tomar cerveza de la Casa Tropera y pasear por sus lindas calles, qué gusto haber nacido en un lugar tan hermoso!

A la tarde con Sofi, Ankatu y Franco partimos a las Capillas de Marmól, un lugar al que deseaba ir hace mucho tiempo desde que vi esas fotos con un agua turquesa y las cuevas en el medio del Lago General Carrera, realmente aluciné.

Para ir a las Capillas tenés que viajar como 3 horas hasta Puerto Tranquilo, el pueblito donde se toman los botes para hacer el tour( $7.000 pesos chilenos, 140 arg y un poco más de 10 dólares), te pasean como 1 hora y media por el lago, las cuevas, capillas y Catedral de Marmól, un lugar realmente hermoso. Este lago es el segundo más grande de Latinoamérica, lo compartimos con Argentina y desde ese lado se llama Buenos Aires, además va cambiando de color en los diferentes pueblos en los que se encuentra. 

Yo creo que este fue uno de los puntos más altos del viaje, por los deseos que tenía de llegar y porque realmente es un imperdible, una maravilla de la naturaleza que tienen que hacer si o si.

Es importante indicar que Puerto Tranquilo es caro, ya que es muy chico y tiene poca oferta turística, por lo mismo lo ideal es hacer este tour en el día. Nosotros nos quedamos y pagamos un camping por la misma cantidad de dinero que el tour(aunque más tarde nos enteramos que había un camping por donde están los botes a $4.000) y comimos casi que por el mismo monto, pero bueee, no tuvimos otra opción.

A la mañana siguiente los chicos decidieron quedarse para hacer un tour donde hacías trekking al Glaciar Exploradores, caminando sobre hielo, el valor era de $35.000-$40.000 y duraba alrededor de 7 horas, ellos dijeron que lo valía, que fue buenísimo, también acá puedes tomar el barco que te lleva a la Laguna San Rafael, pero era mucho más caro y como andábamos de mochileros con Franco nos fuimos a Chile Chico.

En este camino además está el Cerro Castillo, un Parque Nacional muy lindo, que según los entendidos será un próximo Torres del Paine, yo por tiempo no pude ir, pero queda pendiente para otro viaje, mi destino era Chile Chico. 

En este último pueblo no hay mucho, la verdad es que muchos lo conocen porque está a 10 minutos del cruce a Argentina para llegar a Los Antiguos, la ciudad del otro lado de la cordillera. Yo disfruté del Lago General Carrera nuevamente, esta vez con un color más azul y recorrí el pueblo, quise ir a un Parque Nacional, pero nadie iba, por lo que no logré hacer dedo y decidí seguir viajando por la Carretera Austral, ya que nuevas aventuras me esperaban.


En la Piedra del Indio, feliz!

Sofi y Franco en el Ovejero.

Pizza Mamma Guacha, cara, pero rica. 

Capillas de Marmól y la foto del perro o mono. 

Las cuevas en su máximo esplendor. 
Chile Chico desde las alturas, con el General Carrera de compañia.

lunes, 4 de mayo de 2015

Carretera Austral Parte I: De Futalelfú a Parque Queulat

Uff Carretera Austral, la recuerdo e inmediatamente sonrío! Es que a esta ruta le tenía mucha, pero muchas ganas, sobre todo porque nací en Coyhaique, pero no había vuelto desde los 3 años a la Patagonia y además por todo lo que había leído de los mochileros que la hacían, de qué te levantaban fácil, que los paisajes eran hermosos, que había un pueblo de puras escaleras y sobre todo de Capillas de Marmól, ese lugar tan hermoso y tan poco conocido aún.

Además Carretera Austral tiene una historia especial, pues fue regresar a Chile después de más de 3 meses lejos y además porque comencé el viaje sola, ya que Pame, mi amiga argentina con la que anduve en Bariloche y el Bolsón, decidió irse al Chaltén y yo preferí cruzar la Cordillera, esa que recorrí tantas veces a lo largo de la Patagonia.

Entré a Chile por Futalelfú desde Argentina, por lo que me faltó recorrer Hornopirén, Caleta Gonzalo y Chaitén, que son los pueblos que visitas cuando vienes desde Puerto Montt en Chile y cruzas una embarcación para comenzar el recorrido.

Bueno, Futalelfú es conocido internacionalmente, por tener uno de los mejores ríos para hacer rafting, según el ranking ocupa el puesto 3 a nivel mundial, por lo que llegan bastantes turistas a realizar esta actividad, yo no lo hice, porque costaba 45.000 mil pesos chilenos ( 70 dólares aprox) y cuando andas mochileando eso es bastante dinero, pero más que por eso no me gusta mucho las actividades tan extremas y no sé nadar, así que en esta ocasión decidí pasar( Más adelante hice kayac y fue divertido). Lo que si hice fue comerme un completo, porque los extrañaba bastante jaja (el completo es hot dog con palta, tomate y mayo, se los recomiendo 100%)

Futalelfú es un pueblito lindo, puedes ir al río a bañarte, hay camping de alrededor de $5.000 pesos chilenos y los hosteles salen $8.000 pesos la noche. Es importante recalcar que esta zona de Chile no es muy turística, por lo que no te vas a encontrar con hosteles clásicos, son casas de gente que decidió arrendar piezas, pero son muy buena onda y por lo general vienen con desayuno.

Además como les comenté anteriormente, el dedo acá funciona de maravilla, yo me vine desde Argentina en esta modalidad y nunca la solté, hasta Ushuaia!! Y eso que crucé varías veces la cordillera y además fui a pueblos muy aislados, pero la gente fue toda muy buena onda.

Luego hice dedo y me llevaron un grupo de chicos que estaban haciendo la misma ruta que yo, así que pasamos por La Junta y Puyuhuapi, pueblos lindos para pasar la tarde y recorrer caminando. El destino de ellos en ese momento era el Parque Nacional Queulat, por lo que también fue mi destino, un lugar muy lindo y cuyo principal atracción turística es el Ventisquero Colgante, que es un hielo gigante que cuelga desde el cerro.

Para acceder al Parque debes seguir la ruta principal desde Puyuhuapi y a pocos kilómetros llegarás al Parque, la entrada vale $2.000 pesos chilenos para los nacionales y $4.000 para los extranjeros y tiene varios senderos, en los que te puedes acercar bastante al Ventisquero, tras hacer una horita de trekking.

Lo más divertido para mi fue hacer kayac en la Laguna Témpano, que está abajo del Ventisquero, donde además vencí miedos y me atreví a hacer algo totalmente desconocido para mi y fue hermoso! 

En el Parque además puedes alojar adentro, ya que hay un camping y afuera en la entrada también, yo me quedé en ese, donde si no tienes carpa te dan la opción de dormir en una micro habilitada como casa, así a lo más Into The Wild y bueno, luego de toda esa odisea volví a la ruta, esta vez con Sofi y Ankatu, con quiénes viaje hasta Coyhaique, comenzando otra nueva aventura. 


Río Futalelfú, conocido a nivel mundial como lugar para hacer rafting.


Completo, una delicia chilena. 
Llegando al Parque Nacional Queulat.



Ventisquero Colgante.

Puyuhuapi, un lindo pueblo. 

Kayac en la Laguna Témpano, abajo del Ventisquero, realmente hermoso.







domingo, 3 de mayo de 2015

Parque Nacional Los Alerces, un imperdible del sur.

Muchas veces en los viajes hay lugares y destinos que no tenemos marcados en la ruta, pero que aparecen en el camino y te sorprenden gratamente, casi mucho más que otros sitios a los que les tenías muchas más ganas y te decepcionan un poco. Esto precisamente me pasó con el Parque Nacional Los Alerces, apareció por casualidad en la ruta y fue de los paisajes más lindos que vi en el sur.

El Parque está ubicado entre El Bolsón y Esquel, mucho más cerca de este último y la verdad es que es sorprendente, primero porque es gigante, tiene 259.570 hectáreas, lo que te permite hacer una banda de cosas y quedarte por lo menos 3 a 4 días acampando, ya que no lo puedes recorrer caminando, recuerdo que hicimos dedo hasta adentro del parque y claro que nos llevaron!

La entrada tiene un valor de $80 pe, para los argentinos a 35 y para los de la región a 20, pongo este último dato porque fuimos con un señor que era de Esquel y pagamos eso, una maravilla!

Para mi las zonas más lindas del Parque son la Villa Futalaufquen y los alrededores de Lago Verde, donde puedes ir al mirador de la Laguna Escondida y ver una vista única, donde se ve el Río Arrayanes, Lago Verde, Lago Futalaufquen y el Nevado atrás, realmente hermoso. Además en el camino hay varias Cascadas y también podrás ver el Alerzal Milenario, que te sorprenderá.

Así que si te gusta el trekking, ésta es una parada obligada, ya que podrás caminar una bandaaa,  pero con lindos paisajes, buena energía y caminos de dificultad fácil y media, bueno igual hay unas rutas más díficiles que duran todo el día, pero claramente yo no las hice.

Es importante mencionar que el Parque cuenta con varios camping, para todos los gustos y bolsillos, hay algunos gratis que son los camping libres, otros agrestes y unos pagados que son muy chetos, pero lindos también, yo estuve en uno y pagué 130 pe, pero tenía hasta un cocinero gourmet. El resto anda como en 70-80 pe y bueno los gratis, están medios alejados, pero dicen que son buenos. 

¡Disfruten de la naturaleza de este hermoso lugar! Les juro que si van, no se arrepentirán.

Un abrazo! 

Lago Futalaufquen 
Panorámica desde el Mirador de la Laguna Escondida

Río Arrayanes, un espejo!

Cascada Irigoyen.






viernes, 24 de abril de 2015

El Bolsón, mágico e ideal!

El Bolsón es de esos lugares que escuché toda mi vida, pero que recién conocí a mis 27 años y vaya que valía la pena conocerlo antes! Sobre todo considerando que está muy cerca de Bariloche y cerca de Osorno también, la ciudad en la que viví más de 15 años.

Bueno, el Bolsón cumplió y superó todas mis expectativas, llegamos a dedo y nos dejaron en la plaza principal, donde nos recibieron con una feria artesanal, llena de cerveza, frutos como las cerezas y música en vivo, lo que inmediatamente ganó mi corazón.

Además a nivel de precios, el Bolsón es mucho más barato, nosotras acampamos pasando un puente en "El Maitén" por 50 pesos, con luz y wifi. Además conocimos mucha gente, con la que hicimos fogones en la noche y disfrutamos de la linda noche.

Hay que destacar que lo mejor del Bolsón son sus alrededores, me refiero a Cajón del Azul, Lago Puelo y Puerto Patriada, donde descubrirás hermosos paisajes.

Para llegar al primero debes tomar un micro si o si que sale alrededor de 10 pesos argentinos y te llevará a la entrada del camino, donde tendrás que caminar entre 3 a 4 horas aprox para llegar a Cajón del Azul, lugar con agua transparente en los que podrás apreciar los peces nadando al lado tuyo! Arriba hay un refugio para dormir y además espacio para acampar. En la noche se arman fogones gigantes, donde todo fluye al ritmo de la guitarra y de la emoción. Si te gusta el trekking hay otras rutas más que puedes hacer como Hielo Azul, Natación, Retamal y Warton, yo no las hice por tiempo y además porque sufrí de un mini desgarro, que me hizo sufrir mucho cada bajada de montaña y que me siguió hasta Torres del Paine, por lo que tuve que ir a un médico para curarme (no todo es bonito en los viajes).

Luego volvimos al pueblo y nos dirigimos a Lago Puelo, donde además celebré mi cumpleaños con rica comidita, un delicioso fernet, Pame y dos amigos argentinos, con los que nos fuimos de joda hasta el amanecer. (No todo es trekking en el sur)  En verano se llenan bastante los camping, es mejor llegar temprano para asegurar lugar y los valores rondean los 60 pe, es mejor que traigan cosas desde El Bolsón, ya que Lago Puelo no cuenta con mucha variedad de cosas. 

Realmente recomiendo el Bolsón con todo el corazón, no se van a arrepentir y lo pasarán increíble. A Puerto Patriada no fuimos, porque solo se puede llegar a dedo y no pasaban muchos autos, así que nuestro próximo destino fue: Parque Nacional Los Alerces y Esquel, lugares que nos sorprendieron gratamente. 


Tras 4 horas de caminata te encuentras con Cajón del Azul, una maravilla. 

La pizza post cumpleañera!

En esta agua, los peces se veían muy claros. 

Los hippies de la plaza armando diversión. 

Lago Puelo, el día de mi cumpleaños. 

jueves, 16 de abril de 2015

Bariloche: El inicio de la aventura por el sur!

En Bariloche comenzó la aventura real, la de recorrer el continente con la mochila al hombro y abandonar a mi querido Buenos Aires, esa ciudad en la que lo pase tan bien. Atrás dejé las caminatas en el cemento para subir cerros, mirar lindos paisajes, vibrar con cada atardecer y maravillarme con la magia del sur, esa que en ningún momento me defraudó.

Bariloche es conocida a nivel mundial por sus ricos chocolates, el Cerro Catedral, Cerro Otto, Cerro Campanario y por el Nahuelhuapi, ese lago gigante que parece que no se va acabar nunca. 

Bueno tiene eso y mucho más! Yo ya había ido de adolescente, por lo que en esta ocasión y por ir en verano no subí los primeros dos cerros, pero si disfruté de ricos chocolates, del Lago Gutiérrez, donde subí a un bonito mirador, recorrí cascadas, fui a la playa Bonita, que está a la salida de la ciudad por la avenida Ezequiel Bustillo y luego subí el Cerro Campanario, donde tienes una vista impresionante de todos los alrededores del Nahuelhuapi y de sus cerros.

Mi amiga Pame, con la que inicie este viaje y que es amante del trekking fue al Cerro Tronador, Laguna Negra, Frey y López. 

Además Bariloche destaca por sus boliches nocturnos tales como “La Cerebro”, “Grisu”, “Roket” y “By Pass”, destino favorito de los jóvenes que vienen de gira de estudios de Argentina y Chile, a disfrutar de esta divertida ciudad. 

Lo único "malo" de Bariloche es que es mucho más caro que desde esa ciudad hacía el sur suben los precios en Argentina, por lo que un hostel te puede llegar a costar entre 160 a 200 pesos argentinos y un almuerzo o cena bordea los 100 pe.

En nuestro caso compramos una carpa para recorrer el sur, la que hizo que nuestro viaje sea mucho más barato y además permitió que conociéramos a una banda de gente que andaba en las mismas que nosotras. 

Muy cerca de Bariloche queda Villa La Angostura, un pueblo que cada vez está mucho más grande, por lo que bastante gente se hospeda ahí también. Nosotras acampamos en la entrada de la ciudad, al lado de un supermercado por 120 pesos argentinos y nos cocinamos, ya que también los precios eran muy elevados (ojo que fuimos en plena temporada). 

Lo más divertido para hacer en este lugar es la ruta de los 7 lagos, muchos la hacen a dedo y otros en bicicleta, donde podrán disfrutar de paisajes realmente hermosos.
Además a 3 horas aprox están muy cerca de Chile y pueden cruzar a conocer Osorno y sus alrededores, que valen realmente la pena.

Nosotras fuimos a dedo y cruzamos la frontera caminando, fue muy divertido!  Les recomiendo que lleven carpa, comida, bloqueador y mucha energía, porque van a caminar bastante cada día, pero cada paso que darán realmente lo vale. 


Los chocolates de Bariloche son únicos, tienes que probarlos si o si. 

Playa Bonita, a la salida de Bariloche. El agua es helada, pero con el calor se la banca.

La vista del Nahuelhuapi y sus alrededores desde el Cerro Campanario.

La entrada de Mitre, la calle principal de Bariloche. Al fondo su popular plaza.
 
Lago Gutiérrez, un hermoso lugar. 

Aventuras en la costa uruguaya

Lo más lindo de viajar aparte de conocer lugares hermosos, disfrutar de ricas comidas y convivir con otras culturas es hacer compañeros de ruta, esas personas que por casualidad o "destino" aparecen en tu vida y te acompañan en largos trayectos del viaje o solo por unos días, pero que afortunadamente te entregan alguna enseñanza. 

Y en mi segundo viaje a Uruguay conocí a muchas personas entretenidas, comenzando con Magda, una polaca, que ha vivido en todas partes del mundo y solo tiene 27 años. Me contaba mil historias, hablaba varios idiomas y me explicaba como entender que las personas son pasajeras y que los vínculos tarde o temprano se terminan. En el auto que compartí con ella, también iba Manu, Malena y Noelia, dos argentinas buena onda, con las que nos juntamos a almorzar después.

Además a mi se me ocurrió la idea de comprar shorts en Argentina para venderlos allá, lo que fue bueno y malo, porque logré vender la mitad, pese a que aun no era la temporada, pero andaba con mucho más peso y todavía me quedan como 25 shorts, pero me salvaron la vida, cuando se me acabaron los pesos uruguayos y solo contaba con dólares. Gracias a esos shorts pude pagar alojamiento y comer.

Y en Punta del Este, la ciudad de la que menos esperas nada, conocí a Félix y Pablito, un francés y un catalán, con los que tuvimos varias aventuras y recorrimos la costa uruguaya. 

Lo mejor del viaje fue cuando nos fuimos a dedo desde la ciudad del monumento de los dedos hasta Valizas, una distancia de aproximadamente 2 horas, para mi era un dedo fácil, pero nos costó un montón. Al comienzo nos llevaron como 7 autos, pero las distancias eran cortas, casi todas de 30 kms. La aventura máxima fue cuando nos llevó, sin saberlo, el dueño del "Novillo Alegre", una de las carnicerías más famosas de Uruguay, que además tiene algunos restaurantes y nos invitó a comer un "choripan", el tipo además se veía muy sencillo y cuando llegamos, todos nos ofrecían lo que quisiéramos y nos trataron como reyes, realmente no lo podíamos creer.

Horas más tarde estuvimos varados en la carretera como 2 horas, porque nadie nos llevaba, comenzó a oscurecer y también aparece lo peor del ser humano, los miedos, la desesperación y la angustia de llegar a destino. Teníamos hambre, compartimos lo poco de comida que nos quedaba y comenzamos a planificar qué haríamos, dentro de las pocas opciones que teníamos. 

Finalmente caminamos 2 horas, mientras veíamos un hermoso atardecer y cuando ya era de noche e íbamos caminando en la oscuridad, nos encontramos con un policía. Dijimos "estamos a salvo", pero el tipo nos conversó un montón y nos decía que todo era tranquilo, que si queríamos podíamos tirar una carpa ahí mismo ( la que no teníamos) y seguimos caminando hasta que paso un bus y nos acercó. 

Luego hicimos un poco más de dedo y entre una camioneta y otro bus finalmente llegamos a Valizas, cerca de las 2 am, tras haber salido a las 12 del día de Punta del Este. Y bueno así es la vida del viajero, es entretenido contar las historias con suerte, pero también hay que contar el lado b de los viajes. Días después obviamente nos reíamos al estar bien, comiendo rico y teniendo una cama donde dormir. 

Hoy Félix está en el norte de Chile, Pablito en Colombia y yo voy rumbo a Lima, de seguro que nos volveremos a encontrar en las rutas sudamericanas. 




Punta del Este, acá comenzó todo. 

Con Noelia y Malena, las argentinas con las que viaje a Uruguay. 
Con Félix y Pablito haciendo dedo en la carretera. 
El famoso choripan, una verdadera delicia. 

Carne con salsas especiales gratis, gracias al Novillo alegre. 

El atardecer en Rocha, paisaje hermoso.