viernes, 24 de abril de 2015

El Bolsón, mágico e ideal!

El Bolsón es de esos lugares que escuché toda mi vida, pero que recién conocí a mis 27 años y vaya que valía la pena conocerlo antes! Sobre todo considerando que está muy cerca de Bariloche y cerca de Osorno también, la ciudad en la que viví más de 15 años.

Bueno, el Bolsón cumplió y superó todas mis expectativas, llegamos a dedo y nos dejaron en la plaza principal, donde nos recibieron con una feria artesanal, llena de cerveza, frutos como las cerezas y música en vivo, lo que inmediatamente ganó mi corazón.

Además a nivel de precios, el Bolsón es mucho más barato, nosotras acampamos pasando un puente en "El Maitén" por 50 pesos, con luz y wifi. Además conocimos mucha gente, con la que hicimos fogones en la noche y disfrutamos de la linda noche.

Hay que destacar que lo mejor del Bolsón son sus alrededores, me refiero a Cajón del Azul, Lago Puelo y Puerto Patriada, donde descubrirás hermosos paisajes.

Para llegar al primero debes tomar un micro si o si que sale alrededor de 10 pesos argentinos y te llevará a la entrada del camino, donde tendrás que caminar entre 3 a 4 horas aprox para llegar a Cajón del Azul, lugar con agua transparente en los que podrás apreciar los peces nadando al lado tuyo! Arriba hay un refugio para dormir y además espacio para acampar. En la noche se arman fogones gigantes, donde todo fluye al ritmo de la guitarra y de la emoción. Si te gusta el trekking hay otras rutas más que puedes hacer como Hielo Azul, Natación, Retamal y Warton, yo no las hice por tiempo y además porque sufrí de un mini desgarro, que me hizo sufrir mucho cada bajada de montaña y que me siguió hasta Torres del Paine, por lo que tuve que ir a un médico para curarme (no todo es bonito en los viajes).

Luego volvimos al pueblo y nos dirigimos a Lago Puelo, donde además celebré mi cumpleaños con rica comidita, un delicioso fernet, Pame y dos amigos argentinos, con los que nos fuimos de joda hasta el amanecer. (No todo es trekking en el sur)  En verano se llenan bastante los camping, es mejor llegar temprano para asegurar lugar y los valores rondean los 60 pe, es mejor que traigan cosas desde El Bolsón, ya que Lago Puelo no cuenta con mucha variedad de cosas. 

Realmente recomiendo el Bolsón con todo el corazón, no se van a arrepentir y lo pasarán increíble. A Puerto Patriada no fuimos, porque solo se puede llegar a dedo y no pasaban muchos autos, así que nuestro próximo destino fue: Parque Nacional Los Alerces y Esquel, lugares que nos sorprendieron gratamente. 


Tras 4 horas de caminata te encuentras con Cajón del Azul, una maravilla. 

La pizza post cumpleañera!

En esta agua, los peces se veían muy claros. 

Los hippies de la plaza armando diversión. 

Lago Puelo, el día de mi cumpleaños. 

jueves, 16 de abril de 2015

Bariloche: El inicio de la aventura por el sur!

En Bariloche comenzó la aventura real, la de recorrer el continente con la mochila al hombro y abandonar a mi querido Buenos Aires, esa ciudad en la que lo pase tan bien. Atrás dejé las caminatas en el cemento para subir cerros, mirar lindos paisajes, vibrar con cada atardecer y maravillarme con la magia del sur, esa que en ningún momento me defraudó.

Bariloche es conocida a nivel mundial por sus ricos chocolates, el Cerro Catedral, Cerro Otto, Cerro Campanario y por el Nahuelhuapi, ese lago gigante que parece que no se va acabar nunca. 

Bueno tiene eso y mucho más! Yo ya había ido de adolescente, por lo que en esta ocasión y por ir en verano no subí los primeros dos cerros, pero si disfruté de ricos chocolates, del Lago Gutiérrez, donde subí a un bonito mirador, recorrí cascadas, fui a la playa Bonita, que está a la salida de la ciudad por la avenida Ezequiel Bustillo y luego subí el Cerro Campanario, donde tienes una vista impresionante de todos los alrededores del Nahuelhuapi y de sus cerros.

Mi amiga Pame, con la que inicie este viaje y que es amante del trekking fue al Cerro Tronador, Laguna Negra, Frey y López. 

Además Bariloche destaca por sus boliches nocturnos tales como “La Cerebro”, “Grisu”, “Roket” y “By Pass”, destino favorito de los jóvenes que vienen de gira de estudios de Argentina y Chile, a disfrutar de esta divertida ciudad. 

Lo único "malo" de Bariloche es que es mucho más caro que desde esa ciudad hacía el sur suben los precios en Argentina, por lo que un hostel te puede llegar a costar entre 160 a 200 pesos argentinos y un almuerzo o cena bordea los 100 pe.

En nuestro caso compramos una carpa para recorrer el sur, la que hizo que nuestro viaje sea mucho más barato y además permitió que conociéramos a una banda de gente que andaba en las mismas que nosotras. 

Muy cerca de Bariloche queda Villa La Angostura, un pueblo que cada vez está mucho más grande, por lo que bastante gente se hospeda ahí también. Nosotras acampamos en la entrada de la ciudad, al lado de un supermercado por 120 pesos argentinos y nos cocinamos, ya que también los precios eran muy elevados (ojo que fuimos en plena temporada). 

Lo más divertido para hacer en este lugar es la ruta de los 7 lagos, muchos la hacen a dedo y otros en bicicleta, donde podrán disfrutar de paisajes realmente hermosos.
Además a 3 horas aprox están muy cerca de Chile y pueden cruzar a conocer Osorno y sus alrededores, que valen realmente la pena.

Nosotras fuimos a dedo y cruzamos la frontera caminando, fue muy divertido!  Les recomiendo que lleven carpa, comida, bloqueador y mucha energía, porque van a caminar bastante cada día, pero cada paso que darán realmente lo vale. 


Los chocolates de Bariloche son únicos, tienes que probarlos si o si. 

Playa Bonita, a la salida de Bariloche. El agua es helada, pero con el calor se la banca.

La vista del Nahuelhuapi y sus alrededores desde el Cerro Campanario.

La entrada de Mitre, la calle principal de Bariloche. Al fondo su popular plaza.
 
Lago Gutiérrez, un hermoso lugar. 

Aventuras en la costa uruguaya

Lo más lindo de viajar aparte de conocer lugares hermosos, disfrutar de ricas comidas y convivir con otras culturas es hacer compañeros de ruta, esas personas que por casualidad o "destino" aparecen en tu vida y te acompañan en largos trayectos del viaje o solo por unos días, pero que afortunadamente te entregan alguna enseñanza. 

Y en mi segundo viaje a Uruguay conocí a muchas personas entretenidas, comenzando con Magda, una polaca, que ha vivido en todas partes del mundo y solo tiene 27 años. Me contaba mil historias, hablaba varios idiomas y me explicaba como entender que las personas son pasajeras y que los vínculos tarde o temprano se terminan. En el auto que compartí con ella, también iba Manu, Malena y Noelia, dos argentinas buena onda, con las que nos juntamos a almorzar después.

Además a mi se me ocurrió la idea de comprar shorts en Argentina para venderlos allá, lo que fue bueno y malo, porque logré vender la mitad, pese a que aun no era la temporada, pero andaba con mucho más peso y todavía me quedan como 25 shorts, pero me salvaron la vida, cuando se me acabaron los pesos uruguayos y solo contaba con dólares. Gracias a esos shorts pude pagar alojamiento y comer.

Y en Punta del Este, la ciudad de la que menos esperas nada, conocí a Félix y Pablito, un francés y un catalán, con los que tuvimos varias aventuras y recorrimos la costa uruguaya. 

Lo mejor del viaje fue cuando nos fuimos a dedo desde la ciudad del monumento de los dedos hasta Valizas, una distancia de aproximadamente 2 horas, para mi era un dedo fácil, pero nos costó un montón. Al comienzo nos llevaron como 7 autos, pero las distancias eran cortas, casi todas de 30 kms. La aventura máxima fue cuando nos llevó, sin saberlo, el dueño del "Novillo Alegre", una de las carnicerías más famosas de Uruguay, que además tiene algunos restaurantes y nos invitó a comer un "choripan", el tipo además se veía muy sencillo y cuando llegamos, todos nos ofrecían lo que quisiéramos y nos trataron como reyes, realmente no lo podíamos creer.

Horas más tarde estuvimos varados en la carretera como 2 horas, porque nadie nos llevaba, comenzó a oscurecer y también aparece lo peor del ser humano, los miedos, la desesperación y la angustia de llegar a destino. Teníamos hambre, compartimos lo poco de comida que nos quedaba y comenzamos a planificar qué haríamos, dentro de las pocas opciones que teníamos. 

Finalmente caminamos 2 horas, mientras veíamos un hermoso atardecer y cuando ya era de noche e íbamos caminando en la oscuridad, nos encontramos con un policía. Dijimos "estamos a salvo", pero el tipo nos conversó un montón y nos decía que todo era tranquilo, que si queríamos podíamos tirar una carpa ahí mismo ( la que no teníamos) y seguimos caminando hasta que paso un bus y nos acercó. 

Luego hicimos un poco más de dedo y entre una camioneta y otro bus finalmente llegamos a Valizas, cerca de las 2 am, tras haber salido a las 12 del día de Punta del Este. Y bueno así es la vida del viajero, es entretenido contar las historias con suerte, pero también hay que contar el lado b de los viajes. Días después obviamente nos reíamos al estar bien, comiendo rico y teniendo una cama donde dormir. 

Hoy Félix está en el norte de Chile, Pablito en Colombia y yo voy rumbo a Lima, de seguro que nos volveremos a encontrar en las rutas sudamericanas. 




Punta del Este, acá comenzó todo. 

Con Noelia y Malena, las argentinas con las que viaje a Uruguay. 
Con Félix y Pablito haciendo dedo en la carretera. 
El famoso choripan, una verdadera delicia. 

Carne con salsas especiales gratis, gracias al Novillo alegre. 

El atardecer en Rocha, paisaje hermoso.