lunes, 26 de enero de 2015

Machu Picchu, imperdible y mágico.

Con Carles, David y Ping juntamos a las 05:00 am para subir a Machu Picchu, yo ya había caminado 2 horas y media el día anterior y ahora se venía una ruta llena de escaleras, pero no me importo nada, porque cuando ya estás en Aguas Calientes te sientes tan cerca de tu destino, de conocer esas ruinas que construyeron de forma asombrosa hace tantos años y que tantas veces viste en fotos que solo quieres llegar.

Caminamos mucho, al comienzo en la oscuridad, luego vimos cómo empezó a amanecer, como el cielo se despejaba y cómo de a poco nos acercábamos a Machu Picchu, sintiéndonos felices, ansiosos y totalmente emocionados.

Al llegar nos fuimos inmediatamente a la puerta para hacer el Wayna Picchu, ya que teníamos el primer turno que era a las 08:00 horas. Todos los días solo 400 personas pueden subir esta montaña, en dos horarios, por lo que tras caminar 2 horas, nos tocaba seguir subiendo escaleras, pero esta vez si que era el destino final.  Para los que no lo saben el Wayna Picchu es la montaña gigante que está frente a Machu, por lo general la foto que tienen todos es abajo y con el Wayna de fondo. 

¡Mientras subíamos estábamos felices! Lo que se formó en esa caminata es difícil de explicar, pero hubo un compañerismo total, a prueba de todo, más allá de compartir la comida, cada uno se preocupaba del otro, de que no estemos tan cansados, de que estemos bien. Además el paisaje era único, maravilloso, pues íbamos viendo como Machu se hacía chiquitito y nosotros nos acercábamos más al sol, al cielo que en ese momento parecía eterno.

Y tras una hora y media de subida, llegamos a la cima, reímos, comimos, nos sacamos mil fotos y observamos Machu en todo su esplendor, nos cuestionamos cómo y cuánto se habrán demorado los incas en construir todo y quién vivía en el Wayna, donde en esa época solo algunos tenían acceso a subir a la montaña.

Al bajar recorrimos Macchu Picchu casi completo, nos acercamos a un grupo de turistas con guía para escuchar la historia de cómo se formó y fue descubierto este imperio y luego de unas horas emprendimos rumbo nuevamente a Cusco, nos quedaba un largo camino por caminar y recorrer...

Y para mi Machu Picchu fue toda la aventura, la caminata, lo que costó llegar, los lazos creados, por eso me opongo a la gente que hace la ruta en tren y luego en bus, siento que no hacen el sacrificio que se merece este lugar, pero bueno, cada uno es libre de tomar las opciones que más les gusta. 

Datos útiles: Llevar agua, bloqueador, repelente, comida liviana, snack o sandiwch y ropa de cambio, porque si te vas caminando vas a transpirar si o si. Si no te quieres levantar tan temprano puedes viajar en bus desde Aguas Calientes a la entrada de Machu Picchu, se demora como 30 minutos y tiene un valor aprox de 10 dólares.



Caminando a Machu Picchu, mientras estaba amaneciendo. 

Las primeras imágenes fueron éstas.

Machu Pichu am, a lo lejos el Wayna Picchu.

Llegamos, cansados, pero emocionados. 

La fila para subir al Wayna Picchu, 1 hora y media más nos esperaba.



Machu Picchu desde el Wayna Picchu.
Ese hermoso momento, en que un catalán, un chino, un mexicano y una chilena llegan a la cima.


La felicidad y tranquilidad de ese momento. 


Con los turistas comiendo arriba de la montaña.



El Wayna Picchu a lo lejos.



Con los chicos en la clásica foto, tras caminarlo todo!




Con Ping y David recorriendo las ruinas. 



Adiós, gracias por tanto!

miércoles, 21 de enero de 2015

De Cusco a Aguas Calientes, una travesía.

Desde Cusco hay dos opciones para llegar a Machu Picchu, una es tomar micro y autos hasta la Hidroeléctrica y luego caminar hasta Aguas Calientes o tomar un bus hasta Ollantaytambo y viajar en el tren que también te llevará hasta el mismo destino.
Hay que aclarar que por lo general yo siempre tomaré la opción más barata y entretenida, así que en mi caso tomé la opción 1, aunque viajar con resaca en esa ruta que tiene mil vueltas no fue tan buena idea, pero es parte de la aventura.

Para llegar hasta la Hidroeléctrica tomé un taxi hasta el terminal de buses, pero al final me fui en una combi que llegaba hasta Santa María, luego tomé un auto que iba hasta Santa Teresa y cuando digo auto, es un auto que parte cuando se llena de turistas, no es un taxi y luego debería haber buscado otro auto hasta la hidroeléctrica, pero tuve la suerte que un pasajero estaba apurado porque trabajaba ahí y pidió que nos vayamos directo, así que bien. El camino es una basura y es verdad, no estoy exagerando. Muchas veces crees que vas a morir, porque hay solo una ruta, los autos se tocan la bocina para avisar que vienen antes de las curvas y está lleno de subidas y bajadas, pero es lo que pasamos la mayoría de personas para ir a Machu.

Al llegar a la famosa Hidroélectrica solo debes seguir el camino del tren y todo está señalizado, así que es imposible perderse. Hay muchas personas que lo hacen en el día, así que probablemente viajarás acompañado. Además la caminata de 2 a 2 horas y media (según tu ritmo) se hace agradable ya que vas disfrutando del paisaje hasta que te encontrarás con Aguas Calientes. Yo comencé tarde la caminata, así que una parte de la ruta la hice a oscuras (medito), pero llegué sana y salva, muerta de hambre obviamente. 

Aguas Calientes es un pequeño pueblo lindo, pintoresco y muy turístico, donde hay restaurantes con comidas de todo el mundo. Yo alojé en el Hostel Supertramp, que era bastante bueno y lo que más me gusto es que el desayuno comenzaba a las 04:30 horas, que es el tiempo en que uno se levanta para caminar hasta Machu Picchu y no cualquier desayuno ah, comer huevos revueltos en un hostel es casi un lujo.

En mi caso compré la entrada a Machu y Wayna en Cusco, así que ya sabía que esa noche si o si tenía que levantarme en la madrugada para llegar al destino final, así que me fui a comer algo y luego a dormir, aunque ese paseo por el pueblo fue mágico, ya que me encontré con Carles, David y Ping, el catalán, mexicano y chino, a los que conocí la noche anterior de fiesta en Loki y acordamos juntarnos de madrugada para hacer el viaje juntos y fue tan, pero tan hermoso. Además no había hablado con gente en horas, así que verlos fue como encontrarme con mis mejores amigos. 


Con Pame antes de partir a Macchu Pichu, la resaca de mi vida. 

En Santa María, esperando el auto a Santa Teresa.

El comienzo del Camino a Aguas Calientes


Los letreros que marcan el camino.


Más de la ruta. 

El Hostel de Aguas Calientes.

Ping, David y Carles en Aguas Calientes.

Aguas Calientes también se conoce como el pueblo de Machu Picchu.

El tren y un poco del pueblo.

Los tres planos del imperio Inca: El cóndor, puma y serpiente. 

lunes, 19 de enero de 2015

Cusco y sus alrededores, el comienzo de la aventura.

Macchu Picchu es de esos lugares que vienes escuchando toda la vida y que siempre aparece en las fotos de tus amigos en verano, por lo general cuando son universitarios y recorren parte de Perú y Bolivia.

Bueno, yo fui de Macchu Picchu post universidad y viaje en avión de vacaciones, porque a mi hermana chica le pintó ir y compré los pasajes con mucha anticipación. Finalmente por cosas del destino ella no pudo ir, yo si y fue un viaje increíble, mucho, pero mucho mejor de lo que yo misma esperaba, es que Cusco y sus alrededores tienen un encanto único.

Al llegar a la ciudad inmediatamente sentí la altura y la sensación de estar rodeada de personas de todas partes del mundo, llenas de energías y de ganas de comerse el mundo. Y lo mejor de este viaje más allá de recorrer las ruinas incas, fue la gente que conocí, a la que le tengo un montón de cariño.

Recorriendo las calles de Cusco te das cuenta que todo gira en torno al turismo, cerca de la plaza siempre te van a ofrecer alojamientos, tours y souvenirs, por lo que no es tan necesario tener reserva en algún lugar. Yo me quedé en el Che Lagarto, donde conocí a Pamela, la misma argentina con la que estoy recorriendo el sur, con la que me fui de gira muchas veces en Buenos Aires y con la que incluso pasé Navidad, a eso me refiero con los lazos creados en esta ciudad.

Al día siguiente hicimos el tour del Valle Sagrado, donde conocimos Ollantaytambo, Pisaq, Urubamba y Chinchero, y fue realmente increíble. Los lugares eran hermosos y cada uno tenía una particularidad en especial. Pisaq se presentaba con una gran arquitectura y una vista hermosa. Mientras que Ollantaytambo tiene ruinas creadas en piedras que cuentan con mil escaleras y uno piensa ¡Cómo hicieron esto! Se destaca el Templo y las huellas del tigre que hay en una pared sagrada. En Urubamba pasamos a almorzar y a ver artesanía, mientras que en Chinchero pudimos apreciar una antigua Iglesia y algunas ruinas a lo lejos. En este viaje además conocimos a Eri y Cami, dos argentinas a las que luego volví a ver en Buenos Aires en mi estadía.

Además de hacer este tour, puedes recorrer la ciudad, visitar las iglesias, el barrio de San Blas que está lleno de bares y artesanía, conocer el Cristo (una copia del brasileño) e ir al mercado, donde podrás comer a bajo precio comida típica del Perú, tomar ricos jugos naturales y además comprar regalos baratos y lindos. 

Es importante mencionar que para recorrer los lugares incluídos en el tour debes pagar un boleto turístico, que además de permitir la entrada a los sitios mencionados te invita a conocer otros destinos cercanos. La duración del ticket es de 10 días, pero hay opciones que son más baratas si solo buscas hacer algo puntual. Más info de valores y opciones en http://www.cusco-peru.info/cusco_boleto_turismo.htm

Esa noche nos fuimos de joda a Loki, otro hostel que también está muy bueno si buscas diversión y entre karaoke y fiesta conocimos a mucha gente, 3 de ellos me los volvería a encontrar en Aguas Calientes y viajaríamos juntos a Macchu Picchu...

Datos útiles: Si viajas en avión, afuera del aeropuerto puedes tomar un colectivo que te lleva hasta la plaza de la ciudad y te cobrará algo como 1 sol, por lo que te ahorrarás bastante dinero si pagas un taxi o transfer. Antiguamente no se podía comprar la entrada a Machu y Wayna con anticipación hoy si es posible en http://www.machupicchu.gob.pe y así te aseguras que podrás subir el Wayna Picchu. En Cusco, todo, pero absolutamente TODO se puede regatear, así que no pagues de más. Todas las noches hay como 2 o 3 lugares para ir a bailar post hostel, uno de ellos era Mamá Africa que estaba bueno. Si vas a Macchu Picchu deja parte de tu equipaje en el hostel, todos hacen eso para no viajar con tanto peso.


Con una nueva amiga, camino al Valle Sagrado.

Con Pame en Ollantaytambo.
Pisaq.
En Ollantaytambo
Ollantaytambo
Con Pame y Cami en Ollantaytambo










Chinchero de noche.
La Plaza de Cusco de noche.
Jugos naturales del mercado, una delicia.

Cusco desde las alturas.

San Blas, el barrio turístico de Cusco. 

Cristo en las alturas de Cusco. 

Cusco de noche, pura belleza. 



Cusco desde la ventana del hostel. 

La Plaza y la Iglesia de Cusco.

jueves, 8 de enero de 2015

Los imperdibles de la ciudad de la furia

¿Por qué vivir tres meses en Buenos Aires y no pasar ese tiempo viajando? Es la pregunta que quizás muchos de ustedes se hace, considerando que ya conocía perfectamente Capital, pero la verdad es que simplemente me pintó. Siempre vine por días o semanas y cada vez que tenía que volver me daba pena, ya que en esta ciudad siempre lo he pasado bien. Acá están todas las bandas de música que me gustan y que crecí escuchando, tal como hay otras nuevas que conocí el último tiempo que me vuelan la cabeza, tengo amigos y pasear por esta ciudad es algo que me encanta.
Ya les contaré como es vivir en esta ciudad y como son los porteños, queridos y odiados por muchos, pero en este texto les contaré los imperdibles de Buenos Aires y por qué tienen que conocerla si o si.

San Telmo: Es el barrio turístico por excelencia, llama la atención por lo pintoresco que es y está lleno de bares, restaurantes, hosteles y opciones para que el turista sea feliz. En la esquina de Chile con Defensa está la tradicional Mafalda y los domingos hay una feria gigante que dura todo el día y donde podrás encontrar de todo lo que te imaginas y más. Además está el Mercado de San Telmo, donde te encontrarás con muchas antigüedades, ropa, discos y vinilos, regalos, restaurantes al paso, entre otros.
Si quieres disfrutar de una cerveza o trago te recomiendo ir a Puerta Roja o a Plaza Dorrego, donde hay varios bares y a veces hay gente bailando tango. En este barrio fue donde decidí vivir y no arrepiento, ya que mezcla perfectamente la tranquilidad del día con la diversión nocturna. 






Corrientes y Microcentro: En pleno centro de Buenos Aires encontrarás La Casa Rosada en Plaza de Mayo, La Catedral, El Cabildo, El Congreso, museos y varios edificios antiguos. Desde San Telmo te puedes ir caminando tranquilamente. Unas cuadras más allá descubrirás Corrientes, esa calle conocida popularmente por tener muchas librerías, pizzerías y teatros. Así que si te gusta la cultura es tu lugar. Puedes comprar libros a bajos precios y hay una gran variedad o si prefieres está la opción de ver una película de cinearte o disfrutar de una obra en el Teatro Colón, el más antiguo de la ciudad.  A pocos pasos de éste teatro te encontrarás con los Tribunales también. 
En cuánto a las pizzerías yo recomiendo a ojos cerrados Guerrín, Cuartetas y La Continental, lo mejor es que si no andas con mucha plata te puedes comprar una porción y disfrutar de las mejores pizzerías de Buenos Aires. Al cruzar Corrientes te encontrarás con el Obelisco, un clásico de Buenos Aires y verás la Avenida 9 de julio, una de las más anchas del mundo. 


Puerto Madero: Es un barrio muy lindo y muy distinto al resto de Buenos Aires también. Hay edificios modernos, tranquilidad y puedes pasear disfrutando del Río de la Plata que envuelve este lugar. En este lugar está el Puente de la Mujer y la mayoría de las calles tienen nombres de mujeres importantes de Argentina. Tiene un parque gigante para descansar, pasear y una costanera, en la que encontrarás los populares carritos, que venden asado, choripanes, etc.



Palermo: Es un barrio muy popular y actualmente se divide entre Palermo Hollywood, Palermo viejo y Palermo Soho, aunque muchos dicen que esta división es solo para los turistas. En Palermo encontrarás restaurantes, librerías, shopping, peluquerías, canales de televisión y muchos, pero muchos bares y discos. Además tiene áreas verdes, como los Bosques de Palermo o Parque Tres de Febrero, Planetario y el zoológico. Ideal para ir en familia, pasear, hacer picnic o pasear en barquito en el lago artificial.
Para irse de fiesta recomiendo toda la calle de Niceto Vega y alrededores, hay varias discos como Kika, Niceto o la tradicional cervecería Antares, ah y recuerden que la ciudad de la Furia no duerme, así que la "joda" durará hasta la mañana.





Recoleta: Está al lado de Palermo y es un barrio hermoso, tiene una arquitectura genial. Te podrás encontrar con la clásica flor gigante de Buenos Aires, el cementerio, parques de escultura, el planetario y la librería "El Ateneo", que a diferencia de todas las sucursales que se encuentran en el resto de Capital, ésta tiene la forma de teatro, la que se mantiene hasta el día de hoy, por lo que es gigante y muy linda. Además está el Malba, el museo de arte más importante de Latinoamérica, un lugar imperdible si te gusta el arte.  
Es un lindo barrio para pasear y disfrutar de los paisajes y sus áreas verdes.



La Boca: Es uno de barrios más turísticos de Buenos Aires, Caminito se caracteriza por sus llamativos colores, gente bailando tango en la calle y por estar cerca del estadio de Boca Juniors, uno de los equipos más grandes de Argentina. Es recomendable ir de día, ya que en la tarde noche es peligroso, cuenta con variados souvenirs para comprar y además puedes ir a conocer el museo que hay en el estadio si te gusta el fútbol. 

Bonus: Si tienes hartos días para disfrutar de Buenos Aires, te recomiendo ir a Tigre, que queda como a una hora de Capital en tren, podrás navegar en barquito y disfrutar del paisaje. Si te gusta la comida china o japonesa, puedes ir al barrio chino ubicado en Belgrano, donde hay varios restaurantes y negocios donde apreciarás esta cultura.


Buenos Aires es una ciudad encantadora y hermosa, donde disfrutas de la buena mesa, la vida bohemia y la cultura en esas callecitas que tienen ese qué se sho. 
¡No te la pierdas!










martes, 6 de enero de 2015

¿Quieres diversión asegurada? Vamos a Montañita!

Si quieres fiesta, playa y diversión, Montañita siempre será una gran opción. Esta pequeña playa que está al mismo nivel de las praias de Brasil, cuenta con todo lo que uno necesita para pasarlo bien: comida variada y a buenos precios, muchos hosteles y alojamientos, cócteles de todos los sabores, a 3 dólares o 2 por 5, descanso si uno quiere y mucha, pero mucha fiesta.

Es increíble el marketing que tiene esta ciudad, en todos lados hay vasos y recuerdos con i love montañita o yo amo montañita y al final te das cuenta que terminas queriendo este lugar. En la mañana puedes disfrutar de un rico desayuno basado en frutas y cereales en los puestitos de una de las calles principales, los mismos que en la noche se trasformarán en venta de cócteles. Luego puedes ir a la playa a descansar, bañarte, jugar un poco de voley, intentar surfear si eres más aventurero o simplemente caminar por el pueblo, ver artesanía o comprar algún souvenir. Tras el almuerzo por lo general vuelves a ir a la playa y tras una buena siesta te preparas para la noche, porque Montañita NO perdona.

En sus calles principales verás los variados puestos que te ofrecen cocteles, maracuyá sour, fresa sour, mango sour, caipiriña, caipiroska, entre otros y luego, tras varias horas (no mezcles tantos sabores) de disfrutar de estos ricos sabores te irás de fiesta, la que va cambiando todos los días. Pese que hay varias discos, boliches y bares, siempre hay una que prevalecerá y será a la que irán todos los turistas. Lo más divertido, es que en Montañita verás siempre a la misma gente, en la tarde y en la noche, ya que es un pueblo tan chico que las caras se te hacen familiares.

A veces se forman fogones después de las fiestas, donde todos cantan al ritmo de la luna o se forman los últimos romances de la noche. 

Como a una hora de Montañita está Puerto López que es la ciudad más grande del sector, pero que es pueblo de pescadores, donde verás un estilo parecido, pero con menos gente y más tranquilo.

La playa que no te puedes perder es "Los Frailes" que está como a 20 minutos de Puerto López y que pertenece al Parque Nacional Machalilla, por lo que está muy bien cuidada, con arenas blancas, mar turquesa, pero ojo que está abierta hasta las 16:00 horas, por lo que debes ir temprano para aprovechar el día.

Yo un día me aburrí de tanta playa y mar, arrendé un bici y me fui a recorrer unas Cascadas, que estaban secas, pero bueno, me sirvió para recorrer y hacer deporte, además fui a Olón, pueblito que está como a 20 minutos de Montañita y donde también puedes ir a la playa, tomar cócteles y toda la onda, pero más tranqui.

Todas estas playas son parte de la ruta del sol y la verdad es que son muy lindas, por mala coordición de los buses no pudimos seguir tomando este camino, ya que no habían micros en ese momento para la costa, por lo que tuvimos que ir a Manta y luego a Quito, pero dicen que las playas del norte son hermosas y mucho más hippies, cuando vuelva a Ecuador les cuento qué tal, por ahora comiencen preparar el viaje a Montañita y vaya qué lo van a disfrutar, verán a gente de todas partes del mundo que buscan diversión y descubrirán que en este pueblo el verano es eterno. 
Los puestitos de Montañita, venden cócteles de todos los sabores.


Puestitos de artesanía y regalos. 

Amar a Montañita es la ley. 

La playa de Montañita, con muchas actividades qué hacer. 
Playa Los Frailes la más linda del lugar. 

Su belleza es única y está muy bien cuidada, ya que es parte del Parque Nacional.

Puerto López al atardecer. 



Los cócteles de Olón. 
Y bueno, al final terminas queriendo este lugar.