Desde Cusco hay dos opciones para llegar a Machu Picchu, una es tomar micro y autos hasta la Hidroeléctrica y luego caminar hasta Aguas Calientes o tomar un bus hasta Ollantaytambo y viajar en el tren que también te llevará hasta el mismo destino.
Hay que aclarar que por lo general yo siempre tomaré la opción más barata y entretenida, así que en mi caso tomé la opción 1, aunque viajar con resaca en esa ruta que tiene mil vueltas no fue tan buena idea, pero es parte de la aventura.
Para llegar hasta la Hidroeléctrica tomé un taxi hasta el terminal de buses, pero al final me fui en una combi que llegaba hasta Santa María, luego tomé un auto que iba hasta Santa Teresa y cuando digo auto, es un auto que parte cuando se llena de turistas, no es un taxi y luego debería haber buscado otro auto hasta la hidroeléctrica, pero tuve la suerte que un pasajero estaba apurado porque trabajaba ahí y pidió que nos vayamos directo, así que bien. El camino es una basura y es verdad, no estoy exagerando. Muchas veces crees que vas a morir, porque hay solo una ruta, los autos se tocan la bocina para avisar que vienen antes de las curvas y está lleno de subidas y bajadas, pero es lo que pasamos la mayoría de personas para ir a Machu.
Al llegar a la famosa Hidroélectrica solo debes seguir el camino del tren y todo está señalizado, así que es imposible perderse. Hay muchas personas que lo hacen en el día, así que probablemente viajarás acompañado. Además la caminata de 2 a 2 horas y media (según tu ritmo) se hace agradable ya que vas disfrutando del paisaje hasta que te encontrarás con Aguas Calientes. Yo comencé tarde la caminata, así que una parte de la ruta la hice a oscuras (medito), pero llegué sana y salva, muerta de hambre obviamente.
Aguas Calientes es un pequeño pueblo lindo, pintoresco y muy turístico, donde hay restaurantes con comidas de todo el mundo. Yo alojé en el Hostel Supertramp, que era bastante bueno y lo que más me gusto es que el desayuno comenzaba a las 04:30 horas, que es el tiempo en que uno se levanta para caminar hasta Machu Picchu y no cualquier desayuno ah, comer huevos revueltos en un hostel es casi un lujo.
En mi caso compré la entrada a Machu y Wayna en Cusco, así que ya sabía que esa noche si o si tenía que levantarme en la madrugada para llegar al destino final, así que me fui a comer algo y luego a dormir, aunque ese paseo por el pueblo fue mágico, ya que me encontré con Carles, David y Ping, el catalán, mexicano y chino, a los que conocí la noche anterior de fiesta en Loki y acordamos juntarnos de madrugada para hacer el viaje juntos y fue tan, pero tan hermoso. Además no había hablado con gente en horas, así que verlos fue como encontrarme con mis mejores amigos.
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| Con Pame antes de partir a Macchu Pichu, la resaca de mi vida. |
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| En Santa María, esperando el auto a Santa Teresa. |
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| El comienzo del Camino a Aguas Calientes |
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| Los letreros que marcan el camino. |
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| Más de la ruta. |
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| El Hostel de Aguas Calientes. |
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| Ping, David y Carles en Aguas Calientes. |
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| Aguas Calientes también se conoce como el pueblo de Machu Picchu. |
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| El tren y un poco del pueblo. |
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| Los tres planos del imperio Inca: El cóndor, puma y serpiente. |
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